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Los
Caballeros de Colón
por Edgar González Ruiz -
(introducción por Fr.+ Roberto A.
Molinari Kroker)
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INTRODUCCION
Los Caballeros de Colón es una
organización de hombres católicos, fundada
en los Estados Unidos por el sacerdote
norteamericano, Padre Miguel Mc Givney en
1882 y nombrada en honor a Cristóbal Colón.
La Membresía está abierta a hombres que sean
católicos practicantes y estén en comunión
con la Santa Sede. Los principios de la
orden son la Caridad, la unidad, la
fraternidad y el patriotismo. Aunque no
están bajo control directo de la iglesia la
orden la apoya entusiastamente. Actualmente
cuentan con más de 1.7 millones de miembros
a nivel mundial.
Los Caballeros de Colón son la organización
de varones católicos más grande que existe.
Existen alrededor de 11,000 consejos
internacionales. Dicha organización se ha
distinguido por desarrollar y apoyar
proyectos orientados al fortalecimiento de
la fe católica en el mundo, apoyando la
labor misionera del papa, obispos,
sacerdotes, religiosos y religiosas. De
acuerdo con declaraciones del coordinador
político de los Caballeros de Colón en
México, José Antonio Fernández, "la
organización llegó a un padrón de 50 mil
miembros" en 2007
SU HISTORIA
Con una importante historia de participación
política en apoyo a causas conservadoras en
diversos países, esta poderosa organización
internacional apoya institucionalmente la
lucha de Juan Pablo II contra los derechos
sexuales y reproductivos y en ese contexto
se ha pronunciado también a favor del
gobierno de la extrema derecha religiosa en
Estados Unidos.
Dicho grupo fue fundado en New Haven, el 29
de marzo de 1882, por el sacerdote Michael
J. McGivney, de origen irlandés. En Estados
Unidos editan la revista mensual Columbia y
son uno de los grupos que más activamente
apoyan a los movimientos provida.
Nació como una asociación exclusiva de
hombres, partiendo del supuesto de que la
mujer debería ocupar un lugar secundario y
tomaron el nombre de Colón porque él
introdujo el catolicismo en América.
Con más de 1.6 millones de miembros, los
Caballeros de Colón se consideran la mayor
organización laica del catolicismo y tienen
Consejos en Estados Unidos, Canadá, México y
Filipinas. Tradicionalmente, ser católico y
no ser divorciado ha sido uno de sus
requisitos de ingreso; en caso de que uno de
sus miembros llegue a divorciarse puede
seguir siendo Caballero de Colón mientras no
vuelva a casarse, pues entonces cometería
adulterio ante los ojos de la Iglesia.
Posteriormente, formaron la Asociación
Femenina de la Damas Isabelinas, para las
esposas de los caballeros, así como una
organización juvenil masculina -los
Escuderos de Colón- y otra femenina las
Colombinas de María.
Los Caballeros de Colón constituyen no sólo
una organización religiosa, sino una gran
empresa de seguros -una tercera parte de sus
miembros están asegurados- y ofrece valiosos
servicios financieros a la Iglesia Católica,
otorgándole préstamos en condiciones
sumamente favorables.
En sus documentos oficiales, uno de los
consejos de los Caballeros de Colón en
México
(www.geocities.com/kofcmda/membre/membresia.htm)
destaca que “La participación como miembro
en los Caballeros de Colón está abierta a
todos los hombres católicos practicantes, en
unión con la Santa Sede, y que no sean
menores de 18 años de edad. Un católico
practicante es aquel que vive según los
mandamientos de Dios y los Mandamientos de
la Iglesia....La aceptación de un
solicitante depende del voto favorable de
los miembros del consejo subordinado el que
ha presentado la solicitud...”, en tal caso,
“el solicitante pasa a ser miembro después
de una iniciación que es conocida como el
Grado de Admisión. Subsecuentemente es
preparado para tomar el Grado de Formación y
luego para recibir el Grado de Caballería,
después del cual puede usar el emblema de
los Caballeros de Colón.”
“De acuerdo con las regulaciones
establecidas por el Consejo Supremo, los
Consejos subordinados establecen modestas
cuotas y pagos de iniciación. El privilegio
de los seguros está a la disposición de
todos los miembros que califiquen, lo cual
representa un importante adelanto en su
posición como miembro. Para los hombres, en
cualquier aspecto de la vida, el nombre de
los Caballeros de Colón representa la imagen
de una organización unida, eficaz al
perseguir sus objetivos de caridad, unión,
fraternidad, patriotismo y defensa del
clero; compuesta de hombres que dedican
altruistamente su tiempo y sus talentos al
servicio de Dios y de su patria”.
Institucionalmente, los Caballeros de Colón
apoyan a los movimientos provida y en
Estados Unidos, cuentan incluso con una
oficina dedicada al Apostolado Provida,
ubicada en 1275, Pennsylvania Ave.
Washington DC. 2004. tel (202) 628-2355) y
su página electrónica afirma que "los
Caballeros de Colón son acérrimamente
provida" y declaran tener vínculos con
diversas organizaciones provida, como es
Priests for Life, o sacerdotes por la vida,
que opera en Estados Unidos y que en el año
2000 llevó a cabo una intensa campaña
antiaborto en el marco de la contienda
presidencial en ese país.
En agosto de 2001, en su reunión anual que
se llevó a cabo en Toronto, los Caballeros
de Colón adoptaron una serie de resoluciones
acordes con el conservadurismo sexual que
impulsa el Vaticano, como el compromiso de
la organización con una "Cruzada por la
vida", ya que "el aborto, el infanticidio,
la eutanasia y el suicidio asistido son
contrarios a la ley de Dios y el bien de
común de las naciones". Al referirse a su
identidad "incondicionalmente pro-vida", la
hermandad anunció que se opondría
"vigorosamente a cualquier acción
gubernamental que de cualquier forma
promueva, legalice o financie la práctica
del aborto, el infanticidio, la eutanasia y
el suicidio asistido". También condenaron el
uso de la anticoncepción de emergencia y
“los esfuerzos del Fondo de Población de las
Naciones Unidas para promover el aborto
internacionalmente”.
Según ha difundido la agencia ACI, en esa
reunión “Los Caballeros de Colón también han
convertido en explícita norma interna algo
que se mantenía como una costumbre, pero que
muchos temían se perdiera: la política de no
proporcionar un foro público, homenajes,
honores o cualquier forma de reconocimiento
de parte de la hermandad a funcionarios
públicos o candidatos a funciones públicas
que no apoyen la protección legal de los
no-nacidos, o que promuevan la eutanasia, el
suicidio asistido o el aborto por parto
parcial”.
Asimismo, en agosto de 2004, en plena
competencia electoral, los Caballeros no
invitaron a su convención que se llevó a
cabo en Dallas, al entonces candidato
demócrata John Kerry, pero sí al presidente
Bush, quien elogió el trabajo de ese grupo y
su apoyo a las llamadas “las iniciativas
basadas en la fe”, desarrolladas por su
gobierno, y a la legislación provida.
En esa ocasión, Bush retomó la retórica
antiabortista que ha usado Juan Pablo
mediante expresiones como “edificar una
cultura de la vida”, una de las frases
favoritas del Papa, que a decir de La Voz
Católica “tuvo una gran resonancia entre la
audiencia de la organización fraternal
católica”, que añadió: “entre las
referencias que recibieron los aplausos más
copiosos en el discurso de Bush, estuvo su
agradecimiento a los Caballeros por “su
trabajo para proteger el Juramento de la
Bandera, para que sigamos siendo una nación
bajo Dios”.
Específicamente los proyectos de tipo
Provida que promueven los Caballeros de
Colón incluyen el programa de "Adopción
Espiritual", donde "una persona puede
adoptar espiritualmente a un niño que esté
en peligro de un aborto o, mejor aún, una
iglesia, escuela o diócesis puede usar el
programa de adopción espiritual para
fomentar la participación de sus
feligreses".
Dicho proyecto incluye una campaña de
oraciones para los nonatos, con las palabras
siguientes: "Jesús, María, José, los amo
mucho. Les ruego que protejan la vida del
niño no nacido, que yo he adoptado
espiritualmente y que está en peligro de un
aborto. Amén".
Paul Marx, fundador del grupo internacional
“provida” denominado Human Life
Internacional, que forma parte de la
ultraderecha estadounidense e internacional,
relata en uno de sus libros que los
Caballeros de Colón han contribuido también
con fuertes recursos para el financiamiento
de grupos y campañas antiaborto tanto en
Estados Unidos como en otros países.
Sin embargo, el fundador de HLI afirma
también que no siempre los Caballeros de
Colón han estado dispuestos a contribuir
generosamente a las causas provida y critica
también a varios de ellos por considerarlos
en el plano individual como "abortistas".
Señala, por ejemplo, que él y Magaly Llaguno
les pidieron en una ocasión 250 mil dólares
a los Caballeros de Colón para combatir a la
IPPF en América latina, a lo cual los
Caballeros se negaron. Sin embargo:
"...posteriormente hemos solicitado
exitosamente la colaboración de obispos y
cardenales para que escriban a los
Caballeros de Colón a favor nuestro....".
En otra ocasión, Paul Marx afirmó respecto
de los Caballeros que "desearía que fueran
leales a toda la enseñanza moral de la
iglesia católica".
“Sobre todo, desearía que expulsaran de sus
filas a los diputados estadounidenses Edward
Roybal y Tony Coellho, de California. Ellos,
igual que los jesuitas Robert Drinan, votan
repetidamente a favor de asesinar a los
nonatos. ...".
Pese a ello, como afirma Marx en sus libros,
desde sus principios HLI encontró entre los
Caballeros de Colón de Estados Unidos y de
otros países, simpatizantes y promotores.
Por otra parte, para los defensores a
ultranza de la ortodoxia católica resulta
criticable que individualmente algunos
Caballeros lleguen a prestar algún tipo de
apoyo a iglesias protestantes, por ejemplo,
rentándoles locales para sus actividades,
pero como se ha señalado, el conservadurismo
católico al estilo de Juan Pablo II, admite
las alianzas con otros grupos religiosos
pero no la menor concesión al laicismo, a la
libertad de conciencia o a los derechos
sexuales.
Uno de los proyectos antiabortistas de Los
Caballeros de Colón es la construcción de
monumentos al feto, como el erigido en 1995
en el panteón municipal de San Jorge, en el
estado de Monterrey, zona altamente
industrializada y con fuerte influencia
católica, ubicada al norte, cerca de la
frontera con Estados Unidos.
Cabe recordar que históricamente los
Caballeros de Colón han apoyado de manera
muy importante a diferentes grupos católicos
radicales, como los cristeros, o fuerzas
armadas que de 1926 a 1929 combatieron a
favor de los intereses de la jerarquía
católica en México, actualmente, el apoyo
que brindan a los movimientos provida está
dentro de esa tradición de ser promotores de
los intereses económicos y políticos de la
jerarquía.
En ese país, algunos funcionarios de
diferentes niveles que desde posiciones
oficiales han impulsado la censura por
motivos moralistas o, en el pasado, la
represión de corte anticomunista han
militado en los Caballeros de Colón.
Asimismo, en diferentes países de América
Latina, dicho grupo ha respaldado el
activismo de la extrema derecha católica en
sus versiones antiabortistas..
*Fragmento del libro inédito Cruces y
Sombras. Perfiles del conservadurismo
católico en América Latina.
Edgar González
Ruiz
Investigador y periodista mexicano, autor de
Los Abascal, De los cristeros a
Fox, La sexualidad prohibida,
Cruces y Sombras y otros libros sobre la
derecha en México y América Latina.
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